1. profesional-0:25 del 02 de 2010 a las 16:56.
No creo que todo sea negativo en esta empresa y creo que se están haciendo algunas valoraciones injustas, pero sí entiendo que esta empresa puede llegar a hastiar ya que algunas de las aventuras que se viven en Comasis son para contar.
La calidad del servicio ofrecido a los clientes es, cuando menos, pobre. Y esto no tiene nada que ver con la implicación de la plantilla (lo que ofende un poco al ponerse en entredicho) o por sus conocimientos ya que en Comasís (¿o es Sídom?) el trabajo está muy por encima de las condiciones contractuales (como ejemplo tenemos la exigencia hacer más horas de las establecidas en el contrato para poder entrar). Esta calidad viene marcada por:
1º: La rotación de la plantilla es enorme: por mucho que intente explicar ese tal Profesional100 (anda, que el nombre se las trae…), he visto como muchos de mis compañeros no eran renovados o cambiaban de trabajo (los más afortunados) y sus puestos no se volvían a ocupar o, simplemente, se adjudicaba ese trabajo al primero que pasara por delante del gerente. Datos: en 2009 dejaron de pertenecer a Comasis, por una razón u otra, 9 personas que, de una plantilla de entre 12 y 18 años, es una verdadera locura.
2º: Los medios de trabajo son precarios: Desde el coche de empresa hasta las impresoras, pasando por los ordenadores o los servidores, está todo cogido por pinzas. Pareciera como si cada céntimo que se gasta en la empresa se estuviera tirando y no invirtiendo.
3º: El ambiente laboral es bastante áspero: la relación del gerente con la gran mayoría de los empleados es una relación entre desiguales, más propia de un régimen marcial, en la que se impone la opinión de la dirección aún cuando esta es, a todas luces, equivocada. La mentira, la verborrea y el ventajismo son las bazas que se juegan para que el trabajador tenga que buscar soluciones rápidas e improvisadas que, por supuesto, serán cobradas a precios bastante altos.
4º: La formación, salvo en casos muy puntuales, es inexistente: Solo se realizará siempre y cuando esta sea gratuita y, preferiblemente, en horario extralaboral, por mucho que se explique en este foro, por lo menos a mi no me consta ningún caso que pruebe lo contrario.
Reseñar que esa “zona” del café es poco menos que un cuchitril. Los empleados somos los que tenemos que estar pendientes de que no falte nada y somos NOSOTROS quienes PAGAMOS nuestra leche y café.
Añadimos al lote que, de las vacaciones, apenas tenemos una semana para escoger ya que la empresa se encarga de adjudicarnos el resto (eso sí, disfrutas los 23 días que el convenio establece) o el intento (bajo coacción) de impedir a los empleados que hagan comidas o cenas de empresa para que los empleados nuevos no se lleven una “impresión equivocada” del gerente.